Informe del concierto 31/10/15

Informe del último encuentro musical y del concierto

Por fin, llegaba el mes de octubre y con él el gran reto que nos habíamos planteado desde el año pasado: celebrar el día de la Reforma protestante en el mismo monasterio de San Isiodo del Campo, simbólico lugar ya que, recordamos, fue un espacio en el que la Reforma prendió con fuerza en el siglo XVI, y donde se inició de manera clandestina la traducción de la primera Biblia completa al castellano (aunque, lamentablemente, sus traductores Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera tuvieron que acabar su obra en el exilio europeo, porque se vieron obligados a huir de la Inquisición).

El reto no era nada fácil, puesto que era la primera vez que el grupo de cámara iba a ponerse en escena como tal grupo; por eso los nervios, especialmente entre los miembros menos experimentados del mismo, empezaban a hacer su aparición..

Ensayo

Semanas antes de encontrarnos en Santiponce todo era un ir y venir de whatsapps, correos cruzados y llamadas telefónicas resolviendo billetes, alojamientos, partituras y perfilando directrices de todo tipo. Afortunadamente, nuestra soprano, Patricia Cayuela, había conseguido que la escuela de música en la que trabaja nos organizase un concierto el día antes del gran evento en el monasterio. Ese concierto en Espartinas supuso una magnífica oportunidad para el grupo de hacer un ensayo general con público, interpretando las mismas obras que al día siguiente iban a sonar en el monasterio. La asistencia a este concierto fue buena, llenándose completamente el aforo del auditorio con padres de alumnos de la escuela.

Lo mejor iba a venir un rato más tarde, cuando la jefa de estudios nos confesó su entusiasmo por este concierto en concreto: el enfoque de “música de la Reforma” le había parecido atractivo de partida, pero según iba escuchando cada obra interpretada, se entusiasmaba al descubrir cuántos compositores eran cristianos evangélicos y también al reconocer muchos himnos, gracias a las películas norteamericanas. Esto fue una ocasión excepcional para hablarle del impacto de la fe protestante en el arte, y especialmente, de la utilización de la música para alabar a Dios que ha caracterizado a la Iglesia Evangélica en todos los tiempos.

escuela arte

La jefa de estudios aparece en esta foto agachada junto al ensemble, tras el concierto.

El sábado 31 fue un día muy intenso: ensayos en el monasterio, montaje de sonido y de iluminación, con todo el equipo ilusionado y trabajando cada cual en su actividad. Nos ayudaron un buen número de voluntarios tanto de la Fundación ABRE como de GBU, ya fuera para ayudar a colocar sillas, a plegar los programas de mano o a hacer fotocopias de última hora, todos fueron una bendición y un apoyo inmenso.

A las 17:00h nos desplazamos al monasterio para ultimar detalles con el equipo de video y sonido, y con los músicos.

Mientras tanto, recibí una foto de Santiago Aparicio, presidente de la Fundación ABRE, vestido de monje y con el faccímil de la Biblia del OSO en la mano, dispuesto y emocionado a hacer la pequeña representación que habíamos preparado para iniciar nuestro concierto.

Todo se iba preparando a buen ritmo, pero debo confesar la emoción que sentimos cuando empezó a avanzar la tarde y empezaron a llegar los asistentes al concierto. A pesar de la lluvia, tardamos sólo unos minutos en ver las dos capillas contiguas del monasterio completamente llenas de asistentes al concierto. Todos estaban ilusionados y no era para menos: somos plenamente conscientes del simbolismo de este acto y de que el pueblo evangélico entendía y apoyaba con emoción la iniciativa; ahora sólo faltaba que el concierto que habíamos estado preparando desde el mes de abril estuviera a la altura del lugar y de los antepasados en la fe que habían descubierto la palabra de Dios y la habían estudiado, clandestinamente, entre aquellas paredes.

También debía estar, por supuesto, a la altura de lo que en ese recinto se ofrece todos los meses de noviembre desde hace ya varios años en sus jornadas municipales de música clásica, porque en nuestro ánimo ha estado siempre ofrecer un programa excelente y poder darnos a conocer sin reticencias, con un mensaje claro. Demasiados retos para no estar nerviosos….

Los asistentes, sentados desde las 18:30, esperaron pacientemente hasta que el equipo de sonido tuvo perfectamente instalado cada micrófono en cada uno de los trece instrumentos que allí iban a sonar. Esto no era por gusto, puesto que, gracias a Dios, había llegado sólo un par de semanas antes un donativo suficiente para costear una buena grabación en audio y video y era imprescindible colocar y ajustar a la perfección cada micrófono, cada foco….

Puntualmente, a las 19:00 dio comienzo el concierto. Las primeras notas de un “Concerto grosso” de Haendel, dieron paso a varias arias de Mendelssohn para orquesta y soprano, que nos emocionaban a todos los asistentes.

 Por mi posición al final de la sala más numerosa, podía observar la actitud de los asistentes, pero creedme si os digo que quien llamó más poderosamente mi atención fue el vigilante de seguridad. Para mi sorpresa, este empleado municipal, curtido en infinidad de conciertos por su trabajo de vigilancia en el monasterio, sostenía el programa de mano con firmeza, seguía el orden del concierto con actitud de auténtica emoción, leía el texto, escuchaba extasiado…. Yo no podía creerme que estuviera calando tan profundamente en su ánimo, pero así estaba sucediendo.

La segunda parte del concierto estaba dedicada a la historia de los himnos. Desde un salmo de Lutero, el ensemble fue recorriendo brevemente las diferentes épocas históricas por las que las iglesias evangélicas han pasado a lo largo de los siglos, mostrando la evolución que se ha ido produciendo en el canto congregacional protestante: himnos del salmerio ginebrino, del himnario anglicano inglés o del escocés iban sucediéndose.

En un momento, la emoción del auditorio se elevó al interpretar el ensemble: “Más cerca, oh Dios, de ti” para cuya ejecución la sección de viento del grupo de cámara se levantó en pleno y entonó la primera estrofa con el coro.
Otro de los momentos de gran emoción se produjo en la interpretación de una versión de “Sublime gracia del Señor” en la que se la flauta de pico fue la protagonista.

El concierto terminaba, como no podía ser de otra manera, con una versión de “Castillo fuerte es nuestro Dios” en la que no pudimos evitar animar a los asistentes a cantar acompañando a la orquesta de cámara.

Al finalizar todo el acto y una vez que los asistentes al concierto se habían ido marchando, quise agradecer al vigilante de seguridad por su paciencia (dado el perfil de la mayoría de los asistentes, no cuesta imaginar que aquello se convirtió en una improvisada antesala de iglesia evangélica: los creyentes se saludaban unos a otros sin acabar de marcharse, entablando animadísimas conversaciones que desesperaban al pobre vigilante, que debía cerrar el recinto cuanto antes). Para mi sorpresa, este señor me dijo bien emocionado, que el concierto le había parecido muy corto (aunque había durado bastante más de una hora), que los himnos le habían parecido muy cortos y que quería haber escuchado mucho más. Con voz solemne afirmó: “no le quepa duda, que seguiré al grupo, y en cuanto sepa del siguiente concierto, pienso ir a escucharles”.

Nos entusiasma saber que este hombre llevó su programa de mano y en él hay algunas explicaciones y pistas de las razones de una música tan singular y tan impactante en todas las generaciones, desde el rey David hasta nuestros días; aquella que nace del corazón del que se sabe perdonado por Dios.

Esperamos que Dios nos permita poder continuar con un proyecto que acerca nuestro mensaje en forma musical a las personas que todavía no conocen a Cristo, que nos abre puertas ante las autoridades españolas y que emociona y da conciencia de identidad a los creyentes en España.

Mientras tanto, el equipo de sonido y audio trabaja a contra-reloj para tener terminada la grabación cuanto antes y poder disponer de un DVD de tan memorable evento.

evasierra BN

Evangelina Sierra

Coordinadora General de Reforma V Centenario



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies